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El Calendario Andino, un primer acercamiento desde el sistema de educación en Ecuador

Quito,  26 mar (Andes).- La expansión de la enseñanza del Calendario Andino a todo el sistema de educación ecuatoriano marcará un hito en este país ubicado en la mitad del mundo.

El viceministro de Educación, Álvaro Sáenz, habla con pasión de esta iniciativa, siendo él un estudioso del tema. Sus hijos,incluso, llevan nombres propios de culturas ancestrales. En entrevista con Andes, aseguró que este paso se constituye en un acercamiento a esta cosmovisión, de la cual los ecuatorianos son herederos.

¿De qué trata esta iniciativa que Ecuador ha comenzado a desarrollar desde el 21 de marzo?

Esta iniciativa lo que busca es recoger  saberes, reales, científicos provenientes de nuestras culturas e incorporarlas a todo  el sistema  educativo. Eso significa competir con el conocimiento occidental y demostrar que son conocimientos válidos y útiles  para las ecuatorianas y ecuatorianos.  Este es el primer acercamiento a la cosmovisión andina a través del conocimiento del calendario andino.

Desde pequeños nos enseñan muy poco a orientarnos. No sabemos, por ejemplo, en qué momento del año estamos y no me refiero al año calendario (enero, febrero o marzo), sino en qué momento nos encontramos  dentro del ciclo anual, que está marcado por el sol. Ecuador tiene una situación (geográfica) muy importante, al encontrarnos en la mitad del mundo,  las estaciones no tienen la misma demarcación que tienen en el norte o en sur del planeta. Nosotros necesitamos otros referentes para poder conocer esto. Es algo que proviene de muchas culturas  solares; hay muchas en el mundo no es solamente la cultura andina.

Pero además también se refiere a la orientación  en el espacio a través de la observación del sol.

¿Cuándo se celebra el día del equinoccio? 

El día del equinoccio que se da en todo el mundo el 20 o 21 de marzo, en Ecuador lo celebramos el 21, nos coincide con el mismo momento en el cual el sol está en el centro. Los cuatro momentos del año aquí se llaman Raymis: El Pawkar Raymi, Inti Raymi, Kulla Raymi y el KapaK Raymi.

Ahora estamos en el Pawkar Raymi y nos permite calibrar brújulas porque en este momento, simplemente con la observación del sol, podemos saber exactamente dónde está el occidente y dónde está el oriente. En realidad se observa la sombra. Como decimos: el secreto está en la sombra.

Si nosotros vemos la cultura occidental y el conocimiento occidental, nos lleva a tener que realizar una serie de cálculos astronómicos y la utilización de herramientas para poder tener algo que nuestros indígenas ya tenían ese conocimiento muchísimo antes, porque sabían que lo que tenían que observar es la propia naturaleza.

¿Qué interés tiene el gobierno y el Ministerio de Educación con la introducción de este conocimiento en Ecuador?  

En una época tan desnaturalizada como la actual, el volver a la naturaleza y recoger su conocimiento ayuda muchísimo en saberes. Quizás, uno de los puntos más importantes de este conocimiento es que a través de esta observación del sol se desarrolla un relacionamiento permanente con la naturaleza y la cosmovisión andina.

Entonces nos permite realmente orientarnos en el tiempo, además aprendemos algo muy importante que es el desplazamiento de la tierra en relación al sol o por donde sale el sol dependiendo de la época del año. Porque el sol solamente, ahora estamos en el primer momento del equinoccio, ahora se va a desplazar hacia el norte y luego va a regresar y luego se va a desplazar tres meses hacia el sur  y luego va a regresar. Si se aprende esto desde pequeño se sabe en qué momento del año nos encontramos.

Podemos prever elementos agrícolas, momentos de siembra, de crecimiento, de cosecha pero también podemos ver momentos modernos,  por ejemplo, saber en qué momento van a venir los turistas del  hemisferio norte, en donde es verano.

¿Cómo recuperar esa cosmovisión Andina?

Nuestras organizaciones indígenas  han hecho un esfuerzo muy importante por recuperar la cosmovisión andina, estamos hablando de algunas décadas de trabajo que se han ido consolidando en un conocimiento mayor que no solamente depende de Ecuador sino de todo lo que es el mundo andino, aclarando que no es solamente son las montañas sino también los mares.

En la medida que ha sido sistematizado este conocimiento, que proviene de nuestros antepasados, lo que falta es que entre al sistema educativo occidentalizado que había estado ajeno. El momento en que sabemos que la mitad del año la sombra pasa por un lado y otra mitad del año pasa por el otro lado, se forjó esto que se llama la dualidad andina: que el mundo está compuesto de pares, hombre-mujer, día-noche, arriba-abajo y los pares son complementarios no son opuestos.

El mundo occidental siempre nos ha enseñado una forma única de ver las cosas, un solo modo, dominio, una sola mirada colonial, digamos colonizada, y acá decimos no, las miradas son dos, son pares que se complementan entre sí

¿La educación intercultural bilingüe no contemplaba ya la enseñanza de estos conocimientos?

Estamos hablando de más del 80% de la educación ecuatoriana que no lo tiene este conocimiento porque esta enseñanza está restringida a las unidades interculturales bilingües. Ahora lo llevamos a todos para que todos nos reconozcamos como una sociedad múltiple.

No se trata aquí  de sectorizar, sino de tener un elemento de nuestro conocimiento ancestral y cotejarlo con los conocimientos occidentales.

¿Cómo es la metodología a través de la cual se enseñará el Calendario Andino?.

Actualmente en el mundo pedagógico no tiene tanto valor la creación de una asignatura, al contrario se está buscando que a través de proyectos se combinen las asignaturas entre sí. En el patio de cada unidad educativa vamos a dibujar el plano del calendario andino con una vara vertical en el centro que permita ver la sobre. Ocupará un espacio de 5 metros por 5 metros de un lugar donde llegue el sol.

Luego ya se va a incorporar en otras materias en Ciencias Sociales y Astronomía, por ejemplo. Nuestra educación siempre ha enseñado qué fue la Misión Geodésica Francesa, que es una misión que vino a medir  la mitad del mundo con instrumentos y visión occidental. Fue un trabajo importante pero nunca se fijó en el sol y al trazar la línea equinoccial lo hicieron casi completamente acertada, se equivocaron en doscientos cuarenta metros.

¿La sociedad contemporánea ecuatoriana está distante de estos conocimientos?

Yo creo que tenemos  una dualidad, cotidianamente poco nos acordamos de esto. Estamos mirando mucho hacia el mundo occidental aunque miramos también al buen vivir, a nuestras creencias, a nuestra Constitución. Pero cuando salen estos elementos, que fueron sepultados durante la colonización, nos llenamos de orgullo, la sociedad mestiza también se llena de orgullo indígena.

 ¿Qué alcance va a tener  este proyecto y cuál es el mensaje que Ecuador quiere transmitir a la región o al mundo?

Este proceso va en varios niveles educativos, desde los más pequeñitos simplemente constatando con la sombra y dándose cuenta que algo está ocurriendo, hasta los más grandes, que entran ya en una conversación filosófica con la cosmovisión andina.

Lo que hacemos con esto es equipararnos, mirarnos como iguales. Explorando estos temas, sabemos por ejemplo que sociedades nórdicas son sociedades solares que inician su año el 21 de marzo y sociedades asiáticas, sociedades como Irán donde también inician el año el 21 de marzo. Es un inicio del año más razonable que el inicio occidental porque tiene un referente astronómico que es el referente del sol.

yp

Fuente: https://www.andes.info.ec/es/noticias/actualidad/15/el-calendario-andino-un-primer-acercamiento-desde-el-sistema-de-educacion-en-ecuador

 

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