Música

Orquesta Sinfónica Nacional: 68 años de amor y compromiso por la música

Quito, 10 mar (Andes).- Las partituras están listas sobre el atril. El encanto musical inicia con el sonido de la batuta, entonces, cada instrumento invoca el espíritu de un inigualable compositor cuya obra trasciende hasta nuestros días. Es el mundo al interior de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador, donde la dulzura de las flautas se une al llanto de los violines.

Hablar de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador es reconocer 68 años de vida dedicadas a la interpretación de los grandes maestros de la música clásica.

La OSNE, como se la conoce, es la primera institución musical del país y la más alta representante de la música académica en el Ecuador, que fue legalmente creada por el Congreso Nacional el 26 de noviembre de 1949.

Seis años más tarde y sobre el escenario del Teatro Nacional Sucre se realizó su concierto debut bajo la batuta del maestro Ernesto Xancó, director de la orquesta catalán, el cual impuso el desarrollo de este tipo de proyectos musicales latinoamericanos como la Orquesta Nacional de Cuba.

A partir de entonces, la OSNE ha enfocado su trabajo a la música académica. A la par de la interpretación de las composiciones del repertorio universal, sus músicos han sido los encargados de la difusión de las obras de los creadores ecuatorianos.

Para el maestro Álvaro Manzano, director musical de amplia trayectoria, el ser parte de la Sinfónica Nacional es un privilegio, honor y una gran responsabilidad llevar adelante a la Orquesta, que es bandera del país.

«Llevo 22 años a la cabeza de esta orquesta y 34 años como director, es una actividad que ha sido larga. He visto a esta orquesta cuando todavía tenían músicos poco profesionales, una orquesta muy pequeña, hasta llegar a lo que hoy es, una orquesta absolutamente profesional y con excelentes músicos», afirmó.

Manzano, en su currículo posee un masterado en Bellas Artes, especializado en Director de Orquesta Sinfónica y Ópera. Título obtenido con honores en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, donde estudió con el reconocido maestro Gennadi Rozhdestvensky.

Afirma que cada año la OSNE tiene temporadas muy exigentes con obras del repertorio musical mundial, las cuales son muy complicadas de interpretarlas. «También interpretamos obras que no son fáciles y que pertenecen al repertorio de la música de compositores ecuatorianos, es nuestro deber también ejecutarlas. La orquesta se mueve en estos dos tipos de repertorios», destacó el director.

Una gran experiencia
Felipe Luzuriaga, primer violín de la Sinfónica, afirma que ser parte de este grupo humano es una experiencia muy positiva, para un instrumentista que se prepara por varios años. Hizo un llamado a los futuros aspirantes de la OSNE para que se preparen de forma rigurosa.

«Toda orquesta necesita mucha preparación individual y grupal, el repertorio que se interpreta es de un nivel muy alto y de una exigencia técnica elevada Se necesitar mucho trabajo individual, colectivo y mucha concentración. Los aspirantes a esta orquesta deben prepararse mucho y de forma rigurosa», afirmó.

De igual manera, Javier Alarcón, violista de la OSNE, afirma que la orquesta es su segundo hogar y se complace ver cada día la excelencia en la interpretación de las obras. “Esta ha sido mi segunda casa, quizás en la que más tiempo he estado, la orquesta es el instrumento perfecto desarrollado por el ser humano. Cada experiencia me ha impulsado a buscar la forma de mejorar, de eso se trata”.

Sinfónica en las aulas
Otra de las actividades que lleva a cabo es trasladar su música y conocimientos a diferentes centros educativos de la capital. Ahí niños y niñas de todas las edades aprenden sobre los instrumentos que conforman una sinfónica.

Estas presentaciones forman parte del proyecto Sinfónica a las Aulas, una serie de conciertos didácticos que impulsa la entidad durante todo el año académico en varias instituciones educativas. El objetivo es fomentar la música instrumental en niños y jóvenes.

Según Hernán Vásquez, director ejecutivo de la OSNE, estos conciertos didácticos permiten crear nuevos públicos, a la vez que los estudiantes tienen contacto directo con los músicos y pueden participar de un concierto en vivo.

Agregó que las presentaciones se realizan en unidades educativas públicas y privadas, con la presencia de más de 70.000 estudiantes en total.

Un ejemplo de ello fue el Colegio Manuela Cañizares, los alumnos disfrutaron de un ensamble de instrumentos de vientos metales. Los estudiantes aprendieron acerca del corno o trompa, la trompeta, el trombón y la tuba.

Entrega de inmueble
El pasado 21 de febrero, la histórica iglesia de la Compañía de Jesús fue el escenario para firmar el acuerdo entre el Banco Central del Ecuador, BCE, y la Orquesta Sinfónica Nacional con el fin de concretar la entrega, en préstamo, de un bien inmueble para que funcione como centro cultural.

Como testigo de honor del convenio estuvo presente el Presidente de la República, Lenín Moreno, junto a su esposa, Rocío González, y varios ministros. “Será un espacio muy importante que estará al servicio de la comunidad”, expresó Hernán Vásquez, quien afirmó que la institución estudiará los requisitos necesarios para que este inmueble sea de su propiedad.

Las instalaciones, con una superficie de 4.821 metros cuadrados, están ubicadas en la avenida 6 de Diciembre y Río Coca, en el norte de la capital. Tendrá varios auditorios con escenarios e infraestructura adecuada para dictar clases magistrales.  Aquí se ofrecerán recitales, conciertos, obras de teatro, proyección de películas para el público en general.

En medio de este acto, la Orquesta Sinfónica, ofreció un concierto de gala en homenaje a la música popular, universal y nacional. El trío Pambil y la cantante Paulina Tamayo interpretaron varios temas del repertorio nacional bajo la dirección del maestro Álvaro Manzano.

vds/gc

Fuente:  https://www.andes.info.ec/es/noticias/cultura/19/orquesta-sinfonica-nacional-68-anos-de-compromiso-y-amor-por-la-musica

 

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